sábado, 7 de mayo de 2011

No sé si mi caballo mola o es que tengo la 3DS.

Buenas lectores, soy yo, el hombre de la maraca.

¡VEMHSELHAU!

Hoy os contaré la BONICA historia del nacimiento de mi 3DS (porque sí, yo la tengo y tú no).

Ejem, os contaré como pasó.

Yo estaba tan aburrido, en casa, viendo Cowboy Bebop, cuando de repente sonó el timbre.

Pensé:

"Se habrán equivocado".

Entonces, fui al telefonillo y dije:

- ¿Si?

-Hola, somos de Seur, le traemos un paquete.

-Ah, vale.

"Un momento - pensé una vez más- no será... ¡LA 3DS!"

Cuando el hombre subió, me dejó el paquete al lado de la puerta y yo, con sigilo, lo cogí y lo metí a mi casa.
Era una caja de cartón, cerrada por una sucia cinta aislante.

Como no podía abrirlo con mis oxidadas tijeras, cogí un hacha y la partí por la mitad.

Asombrosamente, salió disparada una caja con la imagen de la 3DS.

Con un poco de suerte, la cogí en el aire y no sufrió ningún daño.

Después de cinco "Hostiaputa" y  tres "Nomelopuedocreer", comencé a jugar a esta maravillosa consola.

Y después, me aburrí de tanta CHORRADICA.

¡De todos modos, es una consola que merece ser comprada!

Asi que no os arrepintais si vais a comprar esta fabulosa máquina.

Un saludo.



Esto es lo que pasa cuando Bezenlaw se aburre y no sabe como va una puta DS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario