martes, 26 de abril de 2011

Bahkassionnes.

Sí, podría ser el nombre de un afable pueblo alemán; pero no, no lo es.
Es una estúpida manera de pronunciar la palabra que todos añoramos de forma EXAGERADA.
Pero bueno, vayamos al grano.
Tras estar una semana ENTERA en mi pueblo, sin ningún medio de comunicación excepto el teléfono móvil y el CiberCafé asociado al juego de el World of Warcraft, he comprendido tres cosas.

Lo primero es, que a la siguiente, me llevaré un pincho USB con conexión Internet Móvil.
Seguido, también sé, que voy a aprovechar para ir a la playa.
Y definitavemnte, que voy a llevar una consola más GORDACA, para así poder divertirme como un analfabeto monarca rodeado de monedicas amarillas y no como un sudoroso viejuno que está a regimen.

Ahora, señoras y señores, niños y niñas, orcos y orcas, os contaré como transcurrieron mis 7 días en el sitio que me refugié.

Llevaba desde pequeño yendo allá, con fines de divertirme de manera cutre.
Todos presumíamos de nuestros jugueticos, de nuestras chucherías y de las películas ñoñas que nos tragábamos en familia.

¡HASTA QUÉ UN DÍA...!

Llegué, con un par de órganos colgantes y decidí hacer tonterías a popurrí.

Y asín pasaron mis 7 días.

¡Qué os vaya bien, grumetes de mar salada!



Aquí está Bezenlaw, despidiéndose de sus amigos, vía Steam.

sábado, 16 de abril de 2011

¡Semana Santa, semana de tranquilidad!

¿Estás cansado de tanto hincar los codos?
¿Sufres de AMPOLLAS en la planta del pie?
¡No te preocupes, te presentamos la semana del pelanas crucificao, la semana del sujeto linfante, los siete días del varón flujoso...!

¡NO SUFRAS, YA ES SEMANA SANTA!

Hola a todos, seguidores y fanáticos de los hongos pedestales, un año más, estamos aquí para sufrir las drásticas consecuencias de este evento festivo.
Sí así es y es que, aunque en parte esté feliz por descansar como un dios, YA ESTOY HASTA LOS MISMÍSIMOS COJONES de tener que seguir a una figura de plástico que representa al mesías católico.

Pero bueno, que se le va a hacer, si tenemos que asistir a esa corrida de ancianas con las gafas empañadas y el calzado apretado, hagámoslo, porque somos resistentes a toda mancha de plegarias desmesuradas.
Y lo peor de todo, es que, estos engendros ronchosos NO PARAN de agobiar a los que tienen COJONES de llevar a Jesulín de Nazarele.

¡PERO, EN FIN!

Sin más que decir, y con un tragico de gaseosa de remolacha, me despido como un HOMBRETÓN, expulsando mi defecación a una distancia de SINCO metros.